Paneles táctiles, réplicas que se pueden tocar, olores que “cuentan historias”,  sonidos ancestrales, además de un piso especial, son las características del primer museo en Bolivia de carácter inclusivo con una didáctica para compartir la historia con personas con discapacidad.


Doly Leytón Arnez

Finaliza un sábado en San Carlos, el sol se esconde. Un hombre moreno ingresa al salón con grandes gafas oscuras que destacan su rostro delgado. Él junto a sus acompañantes, entre ellos Carlos Córdoba, un hombre mayor que se desplaza en una silla de ruedas,  es encargado de dar el visto bueno final al proyecto del  museo inclusivo que se presentará oficialmente el lunes 27 de junio.

Eliseo Apaza no es sólo el primer visitante del renovado Museo Arqueológico e Histórico de San Carlos, municipio ubicado a 110 kilómetros al nordeste de la ciudad de Santa Cruz, este no vidente es parte del equipo que desarrolló el proyecto que posee una didáctica para compartir la historia también con personas con capacidades diferentes.

DSC_2661

Mientras aún hay gente trabajando a contra reloj en los últimos detalles de la instalación del museo sensorial, Eliseo da un veredicto final positivo: “Se hizo un buen alto relieve y se puede identificar con facilidad las imágenes. Por primera vez tengo la experiencia de recorrer un museo completo y conocer la historia que los demás pueden ver en las vidrieras”, comenta mientras continúa el recorrido, palpando en el suelo con los pies la siguiente parada en la exposición.

Su desplazamiento es fácil porque incluso el piso de este museo ha sido adaptado con una señalética sensorial para los visitantes ciegos. Se han dispuesto  unos botones que sobresalen del piso que guían de manera efectiva por todo el circuito indicando las paradas.

DSC_2674De igual manera, Carlos se desplaza con facilidad en su silla de ruedas. Hace paradas en los mostradores adaptados a su nivel de visión, muebles que también permiten que su silla encaje debajo de los mismos para dejar fluir el paso de los demás visitantes.

“Desde muchacho he vivido aquí y desde que éste museo se abrió nunca pude visitarlo. Es una maravilla conocer la historia que hay en estos objetos. Aquí es fácil subir y desplazarse”, responde emocionado el hombre de 64 años.

En la nueva museografía se ha pensado también en los niños, que por naturaleza son curiosos y sienten deseos de tocar las cosas. Allí hay un mostrador sin paneles de protección que permite palpar algunos de los objetos de cerámica encontrados en el municipio de San Carlos. Todos son réplicas idénticas y a escala de los originales. Entre estos están unas pequeñas ollas que pese a estar vacías generan un sonido al moverlas. “Son sonidos ancestrales de hace más de mil años, que se pueden escuchar en las piezas originales y que han sido logrados en las réplicas”, menciona el arqueólogo Luis Calizaya Medina.

Su desplazamiento es fácil porque incluso el piso de este museo ha sido adaptado con una señalética sensorial para los visitantes ciegos.

Calizaya explica que para este proyecto se aplicó un modelo europeo que consiste en disponer, en la parte externa de las vitrinas, réplicas de los objetos en exposición mediante paneles sensoriales. Son placas de arcilla, diseñadas por Gabriel Fernández,  artista especialista en obras para personas no videntes, y elaboradas por la artesana de la zona Catalina Veizaga. Además de estos paneles habrá material informativo de la exposición en lenguaje braile.

El artista Gabriel Fernandez, involucrado en el proyecto gracias la Fundación MGC,  explicó que, además de tomar en cuenta los datos científicos de cada pieza a replicar, cada trabajo fue desarrollado bajo un estricto control de calidad. Cada elemento creado para los no videntes fue probado por Eliseo sin que éste cuente con información previa de lo que se requería mostrar.

Patrimonio Cultural de San Carlos

El Alcalde de San Carlos, Marco Añez, informó que la Ley Municipal que declara Patrimonio Cultural  al museo y la riqueza arqueológica de San Carlos es el primer paso para poner en valor lo que considera no sólo un patrimonio regional sino nacional. En esa línea, informó que el municipio desarrolló un proyecto que se presentará a la Gobernación de Santa Cruz,  para la construcción de un nuevo museo. “Estas son sólo algunas piezas que están en exposición, hay muchas más en depósito”, comentó.

DSC_2635

Además, adelantó que se realizarán gestiones para recuperar las piezas que están expuestas en un  museo de Cochabamba y que pertenecen a San Carlos.

La autoridad hizo énfasis en que se acudirá a la Gobernación y al gobierno nacional en busca de apoyo para realizar las investigaciones que corresponden a esta importante muestra arqueológica. “Hay intención de mandar la corona a Estados Unidos para un estudio especial pero se necesitan recursos y es lo que vamos a gestionar”, concluyó.

Un paseo por la historia sancarleña

Rulitza Pérez, coordinadora del Museo Arqueológico e Histórico de San Carlos, es la encargada desde hace dos años de recibir a los visitantes y acompañarlos en su paseo.

Antes de iniciar el recorrido advierte acerca de la riqueza cultural que esconde cada pieza, y hace énfasis en que todos esos elementos además de cualquier otro que se encuentre en el municipio están protegidos bajo una Ley Municipal Nro. 71/2016 que los declara Patrimonio Cultural.

Con la aplicación de la nueva museografía la funcionaria espera que la cantidad de visitas incremente puesto que en el primer semestre sólo se ha tenido 600 visitantes. Entre ellos escolares y colegiales para los que el Museo programa paseos especiales.  Este sitio tiene tres salas con piezas extraídas de los cinco distritos de la zona: San Carlos, Buen Retiro, Antofagasta, Santa Fe y Surutú Antacawa.

Con la aplicación de la nueva museografía la funcionaria espera que la cantidad de visitas incremente puesto que en el primer semestre sólo se ha tenido 600 visitantes.

En la primera sala se muestra una rica exposición arqueológica de cerámica, herramientas de trabajo, flechas y arcos, entre otros. La segunda cuenta la historia de una cultura milenaria que habitó en esta zona, entre sus objetos destaca una corona de bronce y un collar de piedras preciosas. La tercera sala muestra la historia de San Carlos y hace énfasis en su producción agrícola. Esta es la última sala sensorial en la destaca el aroma a cacao.

En el marco del proyecto de la nueva museografía, este año el Gobierno Municipal de San Carlos contrató por primera vez a un arqueólogo para que realice la catalogación, conservación preventiva y la nueva museografía.

DSC_2622En 2005 se realizó una primera catalogación pero el municipio no cuenta con esa información. Sin embargo se conoce que en ese entonces se daba cuenta sólo de la presencia de rastros de la cultura Chané . Ahora con la re catalogación y nuevos estudios se respalda que en esa zona no sólo vivieron culturas de familias recolectoras y cazadoras sino que hace más de mil años también existieron otras culturas muy avanzadas con estructuras sociales y económicas que se pueden explicar con los objetos hallados, según comenta el arqueólogo a cargo del estudio.

Según el experto en el museo hay dos personajes estrellas: Una mujer que tenía aproximadamente 33 años y que según se pudo determinar era una comerciante que caminaba 900 kilómetros para llegar hasta el norte de chile, hace mil años atrás. Además del pectoral que se atribuye a un rey que existió en esa época y sus pertenencias, entre ellas una corona de bronce. “En Santa Cruz no existe mina de cobre, hace mil años atrás el cobre solo existía en chile. Aquí había un rey, habían comerciantes, arqueros, guerreros con hachas”.

Moreno Giust, gestor del museo

Moreno Giust, el famoso italiano que radica en San Carlos, dedicó al menos 7 años de su vida a rescatar piezas arqueológicas en los cinco distritos de ese municipio. De los centenares de objetos que se pueden apreciar en el remozado  Museo

Arqueológico e Histórico, al menos 500 piezas  fueron donadas por  Giust. Según recuerda, su primer hallazgo de restos arqueológicos fue en 1996. A partir de ese año él no cesó en su búsqueda por recuperar los objetos antiguos, poco valorados por la gente local y autoridades, hasta que en 2005 se inauguró por primera vez un museo para mostrar los hallazgos.

“Siempre lo hice como un aficionado pero una vez que se abrió el museo, se catalogaron las piezas, ya dejé de escavar, pasaba a manos del arqueólogo”.

DSC_2595

Giust comenta que este municipio es rico en arqueología pero que lamentablemente a lo largo de los años se han perdido infinidad de piezas tanto en las actividades agrícolas, durante desmontes con maquinaria, y también por la creencia de los “entierros”. “Aún está muy arraigado en la cultura de la gente que en los entierros encontrarán oro. Así que si encuentran una urna funeraria la destrozan para ver qué hay”.

El gestor del museo arqueológico sancarleño ve con buenos ojos la valoración de las piezas y el trabajo que está desarrollando el municipio. Pero considera de gran importancia hacer énfasis en los estudios de esos objetos milenarios que tienen grandes historias por delatar.  Como la corona y un collar,  que son las las piezas que mayor sorpresa causaron en este investigador. “A simple vista parecieran insignificantes, pero aquí (en Bolivia) no hay metales. Estos sólo pudieron ser traídos de Chile.  Los cráneos también son interesantes. Esa corona demuestra que no eran sólo civilizaciones perdidas. Las piezas se encontraron en varios lugares. No ha sido casualidad”

Guía para visitar el museo

Mito de creación. Se expone el mito amazónico que relata cómo la primera mujer fue creada dentro de una vasija de barro.

Arte antiguo. Se muestra el arte para las fiestas y en particular para acompañar los entierros humanos que requerían comida y bebida para su viaje al otro mundo.

Los Arqueros. Se visibiliza herramientas para la fabricación de flechas y lanzas. El arco fue un arma para cazar animales y también para la guerra.

Guerreros. Se explica cómo las hachas de piedra fueron importadas desde las zonas montañosas y usadas como armas de guerra y amuletos de decapitdores.

Intercambio. Se ilustra la historia de comerciantes que trajeron bronce y piedras preciosas desde el océano Pacífico.

El Rey. Se identifica una corona y un pectoral que pertenecieron a un noble o líder de hace mil años.

La magia y medicina. Se muestra morteros y cucharas para preparar medicamentos, muñecas para brujerías y vasijas que producen sonidos medicinales.

Hombre anta. Se visualizan vasijas con patas de anta o tapir junto a una representación de la mutación hombre animal.

Miniaturas. Se enseñan cómo las miniaturas servían para comunicarse con los espíritus o jichis y el mundo de los muertos.

El mito de la gran serpiente. Se relata el mito de 2000 años que habla de una gran serpiente que viajó con gente en su lomo para fundar una nueva cultura.

Historia de la mujer. Se expone cerámica que representa a la mujer puesto que fue considerada la base de la tribu.


#DESCUBRE BOLIVIA

Haz clic en la imagen e ingresa a nuestra Guía de Turismo de Bolivia

BOLIVIA

Portada

Firma-Doly