La fiesta de Ch´utillos se realizará el 31 de agosto y 1 de septiembre en el municipio de Potosí y la peregrinación está prevista para el 24 de agosto hacia la localidad de La Puerta del municipio de Yocalla. . Para esta festividad, que es una de las más esperadas por los potosinos, se tiene previsto una entrada autóctona y otra folklórica.

Este viernes 13 de julio en la ciudad de La Paz, en el Patio Cultural del ministerio de Culturas y Turismo, se realizó el lanzamiento oficial de la fiesta. En la oportunidad, el viceministro de Turismo, Ricardo Cox, expresó que  Potosí es uno de los departamentos considerados como una joya de turística de Bolivia que se convirtió en el ícono del país por su historia, sus tradiciones y cultura.

Foto: MCyT

La fiesta Ch´utillos  es Patrimonio Cultural de Bolivia y se realiza cada año por la devoción a San Bartolomé. Cada 24 de agosto se realizan actos de peregrinación desde la iglesia de  San Bartolomé en la ciudad de Potosí hasta el santuario que lleva el mismo nombre, en lo que se denomina la cueva del diablo en La Puerta.

Para el 31 de agosto se tiene preparada la entrada autóctona regional, donde participarán grupos organizados en Tinku, Potosí Manta, Chililin, Potolos, Tomave, Calcheños, Wititis, Yureños entre otros. En tanto que el 1 de septiembre se realiza la entrada folklórica con la participación de grupos de otros departamentos y países vecinos como Argentina y Perú, entre otros.

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La secretaria de Culturas y Turismo de la Alcaldía de Potosí, Roxana Reynaga, detalló que este es uno de los atractivos de la festividad que cada año congrega a al menos 65 mil visitantes.

Por su parte, la alcaldesa de Yocalla, Lidia Mamani, afirmó que para la festividad no solo se presentan danzas, sino también artesanías y diferentes platos típicos como calapulka, aji de achakana, ají de lenteja, jarwilahua, chakchu, fritanga.

Infotur

  • – Yocalla se encuentra a 40 kilómetros de la ciudad de Potosí
  • – El 26 de julio se lanza la festividad a nivel departamental, en el santuario de San Bartolomé.
  • – El 11 de agosto se realiza la entrada de minich´utillos, donde participan niños de kínder.
  • – El lugar donde se encuentra la Cueva del Diablo, desde 1951 recibió el nombre de la Quebrada de San Bartolomé, luego de la entronización de la imagen del santo.

Un hecho cultural llamado Ch’utillos

Juan José Toro Montoya

La festividad de Ch’utillos tiene su origen en las culturas preincaicas que habitaron el territorio que hoy es Potosí.

Antes de la invasión de los incas, atribuida por Bartolomé Arzans a Maita Qapax (alrededor de 1320), la cultura que existía en las hoy provincias Frías, Linares y Saavedra del Departamento de Potosí era la qaraqara cuyo idioma probablemente haya sido el aimara.

El lugar donde ahora está la Villa Imperial no había sido ocupado porque los qaraqara lo consideraban sagrado. Lo llamaban Putuj Unu y allí se encontraba el Sumaj Urqu, un cerro que era adorado como una deidad femenina que engendraba plata. La entrada a este lugar estaba un poco más allá, en Mullu Punku o “puerta sagrada” que era el acceso a ese gigantesco adoratorio natural.  Allí estaba una cueva que era un adoratorio menor.

Los qaraqara adoraban a la Tierra en el Sumaj Urqu y a alguna divinidad masculina en Mullu Punku. Cuando los incas conquistaron estas tierras, mantuvieron el carácter sagrado del cerro pero lo convirtieron en un adoratorio al sol. Se respetó el culto a la deidad del Mullu Punku.

Cuando los españoles se enteraron que el Sumaj Urqu contenía plata comenzaron a explotar el metal y obligaron a los indios de Qantu Marka, o Cantumarca, a construir casas para vivir en ellas mientras se agotaba el mineral. Ese hecho fue resistido por el cacique Chaki Katari cuya sublevación fue derrotada en la batalla de Jesús Valle. Los sobrevivientes huyeron a otros emplazamientos qaraqara.

La plata del Sumaj Urqu jamás se agotó y las casas se multiplicaron, naciendo naturalmente una ciudad con el nombre de Villa Imperial de Potosí.

Como el Sumaj Urqu, ahora conocido como Cerro Rico, había sido tomado por los españoles, los qaraqara, replegados en Qantu Marka, mantuvieron el culto en Mullu Punku que los invasores llamaban simplemente “La Puerta”.

Mullu Punku está ubicado en una quebrada que es apropiada para emboscadas. Se cree que los sobrevivientes de la derrota de Jesús Valle, y sus hijos después de ellos, aprovechaban el lugar para aplastar jinetes, carrozas e incluso caravanas cuando pasaban por el lugar. Los españoles nunca reconocieron ese hecho y, a sabiendas que los indios tenían un culto ahí, lo atribuyeron al diablo

Los jesuitas, que se convirtieron en los principales extirpadores de cultos tras los primeros concilios limenses, también satanizaron el culto en Mullu Punku y llegaron a afirmar que los indios adoraban al diablo en ese lugar.

Asesorados por el padre Pablo Joseph de Arriaga, autor de la “Extirpación de la idolatría del Perú”, entronizaron en la cueva de Mullu Punku la imagen del apóstol San Bartolomé que fue elegido por su fama de “vencedor del diablo” y su parecido a Thunupa, una de las deidades mayores de los altares andinos. La entronización se produjo el 24 de agosto de 1589.

Tras la entronización, los jesuitas proclamaron que el diablo había sido derrotado por San Bartolomé y comenzaron a celebrar anualmente la festividad del apóstol.

La misma fecha, 24 de agosto, había sido elegida para congregar a los indios en las poblaciones del norte potosino para cobrarles impuestos y reclutar hombres con el fin de enviarlos a las minas del Cerro Rico, a la temible mita.

Debido a ello, la fecha era negra para los pueblos originarios del norte potosino y, para evitar que la miren así, los españoles comenzaron a realizar ferias y conmemoraciones en honor a San Bartolomé.

En 1780, el cacique de Macha, Tomás Katari, fue encarcelado luego de haber fracasado en el intento de hacer respetar sus derechos con los españoles. Furiosos, los indios de Pocoata aprovecharon la feria de San Bartolomé, que debía realizarse el 24 de agosto de ese año, y se sublevaron dando inicio a la serie de los mayores levantamientos indígenas en Sudamérica.

Con el paso de los años, el culto a Mullu Punku y la imposición de San Bartolomé se amalgamaron y convirtieron en un solo. Cada 24 de agosto, los mitayos de Potosí bajaban hasta el adoratorio pero ya no a rendir culto a su deidad ancestral sino al apóstol que tiene su santuario en un caserío cercano llamado La Puerta.

Bajaban en cabalgaduras, sea caballos o mulas, y retornaban a la ciudad montados al revés, con el fin de que el diablo no se suba a la grupa del animal. Esos jinetes eran denominados Ch’utillos por razones no determinadas hasta ahora.

La tradición estaba en decadencia cuando el radialista Gonzalo Calderón Ríos convocó a una entrada folklórica intercolegial el año 1985. Seis colegios respondieron pero poco después, ya cuando él se convirtió en alcalde, la entrada se convirtió en una gran festividad con actividades culturales que se realizan durante todo el mes de agosto.

La Ordenanza Municipal 067/2012 declaró a la festividad de Ch’utillos como Patrimonio Cultural Intangible del Municipio de Potosí pero agregando que, además de la devoción a San Bartolomé, esta fiesta debe realizarse para conmemorar la sublevación de Tomás Katari. En 2014, el gobierno del presidente Evo Morales promulgó la Ley plurinacional que declara héroes nacionales a Tomás Katari y a su esposa, Kurusa Llawi.


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